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Natalia Cruz Cayuela, Miembro de la Junta del Comité de Plásticos BIR

Los españoles han estado en confinamiento desde el 15 de marzo debido a COVID-19; solo se han permitido continuar actividades esenciales. A pesar de que el reciclaje ha sido identificado como una industria esencial, estos son malos tiempos para los recicladores de plásticos. El plástico se ha vuelto más barato de producir debido a la fuerte caída en el precio del petróleo, y el proceso de reciclaje ahora es más costoso que el material en sí. Además, varios estudios han encontrado que el virus puede permanecer durante dos o tres días en superficies de plástico, lo que aumenta enormemente la aplicación de plásticos de un solo uso cuando se trata de bolsas de compras, batas médicas, ropa protectora, etc.

Además, las industrias consideradas como no esenciales han permanecido cerradas durante dos semanas y, por lo tanto, su volumen habitual de materiales reciclables ha disminuido. Además, los números de vehículos al final de la vida han caído un 90% desde que comenzó el estado de confinamiento.

A pesar de todos los aspectos negativos, también hay buenas noticias: un aumento del 15% en el uso de contenedores de basura amarillos, especialmente provenientes de envases de plástico. Algunas industrias locales están produciendo equipos y máscaras de respiración reutilizables para hacer frente a los enormes desechos causados ​​por COVID-19. Se han considerado varias medidas para separar los plásticos hospitalarios de otros para maximizar el reciclaje. Lamentablemente, el destino final de los plásticos hospitalarios son las plantas de incineración para la recuperación de energía. En España, no hay suficientes incineradores para desperdicios regulares, como materiales provenientes de vehículos al final de su vida útil y llantas de desecho. Por lo tanto, los desechos hospitalarios serán priorizados. Este cambio hará que sea imposible cumplir los objetivos de reciclaje de las directivas de la UE. Adicionalmente,

A pesar de esta terrible situación, los tiempos de crisis traen nuevas oportunidades y se establecen nuevos objetivos, por lo que tal vez las personas muestren más preocupación por la importancia crucial del reciclaje para preservar el medio ambiente.